El troyano Burglar.A y los gusanos USBToy.A y Naiba.A, principales peligros.
El troyano Burglar.A puede causar grandes daños a los usuarios. Se distribuye por medio de correos electrónicos que anuncian que el Primer Ministro australiano ha sufrido un ataque al corazón o alguna otra enfermedad. Alguno de los asuntos de esos correos son: “Prime Minister survived a heard attack” o “The life of the Prime Minister is in grave danger”.
Burglar.A infecta de dos maneras distintas. En un primer caso, el correo basura ofrece al usuario un link en el que pinchar. Si lo hace, será redirigido a una página en la que se encuentra el troyano. En el segundo caso, el troyano se oculta en un archivo ejecutable. Al abrirlo, Burglar.A se instala en el ordenador. Cuando ha infectado la máquina, el troyano envía a su creador una serie de datos (IP, país donde está ubicada, latitud y longitud, etc.). Para presentar esta información, el troyano utiliza Google Maps. Así, cuando el ciberdelincuente abre el mapa de una ciudad, aparece la localización de los ordenadores infectados en ese lugar. A continuación, el troyano descarga varios ejemplares de malware. Uno de ellos es el troyano Keylog.LN. Este código captura las pulsaciones del teclado en busca de las claves y contraseñas del usuario. También descarga al troyano Banker.CLJ. Éste detiene la carga de la página legal de una serie de bancos y la sustituye por otra de creación propia. Una vez hecho el cambio, pide al usuario sus datos confidenciales. La lista no acaba aquí. Burglar.A también descarga un tercer troyano llamado FileStealer.A. Está preparado para instalar un servidor de ficheros web en el ordenador infectado. El ciberdelincuente puede acceder a ese servidor a través de una página web. Esto le permite controlar los ordenadores de manera remota.
Site Oficial: Panda